¿PROTEGES TUS OJOS DEL SOL TAMBIÉN EN INVIERNO?

¿Sabías que en invierno la radiación solar incide con más facilidad en tus ojos? A mí los días nublados me sientan incluso peor a los ojos, me molesta muchísimo la luz y utilizo gafas de sol prácticamente cada día también en invierno. Si eres de los que piensa que las gafas de sol son solo para el verano, hoy comparto contigo estos consejos que me han hecho llegar desde Multiópticas que te vendrán muy bien en esta época del año.

1- OJO CON LA POSICIÓN DEL SOL 

En invierno, no solemos hacer mucho caso al sol, y asumimos que es menos perjudicial para nuestros ojos. Es cierto que la cantidad de radiación es menor, pero al incidir de forma más directa, se convierte en más peligrosa. Por eso, no podemos olvidar las gafas de sol en invierno, ni aunque esté totalmente nublado. Para esta época del año, desde Multiópticas recomiendan utilizar lentes fotocromáticas, que adecúan la capacidad de absorción según el nivel de radiación ultravioleta.

2- NO SIN TUS GAFAS DE SOL

En esta época, conviene llevar las gafas de sol adaptadas a la proporción de luz que haya. Si las lentes fotocromáticas no te van, un día nublado que haga viento, puedes optar por una gafa de filtro 1 o 2 –hay hasta 4– y de un color claro como rosa, anaranjado… “¡Pero ojo! Que la lente sea más oscura no quiere decir que proteja más.

3- DENTRO DE CASA

En el hogar no hay radiaciones UVA que puedan dañar tus ojos, pero sí un enemigo invisible: la calefacción. La forma de contrarrestar su efecto nocivo es con humedad: hoy en día hay muchos humidificadores en el mercado que nos ayudan; pero tampoco hay que complicarse. Basta con colocar un cuenco con agua encima del radiador y conseguiremos obtener más humedad en la estancia. Además, la falta de ventilación también puede afectar al nivel de humedad de la casa.

4- ENEMIGOS DEL VIENTO

El frío intenso puede resecar los ojos, pero al hacerlos lagrimear es más llevadero. Lo que realmente resulta peor para nuestra visión es el viento, “que reseca la córnea y la conjuntiva”, explica nuestro experto. Esto produce ardor, escozor y lagrimeo. Para protegernos podemos utilizar gafas de sol o incluso unas graduadas.

5- EL FACTOR CONTAMINACIÓN

“Los hospitales han visto cómo aumentan las visitas a urgencias de oftalmología durante los picos de contaminación en las ciudades. La superficie ocular está directamente en contacto con el medio ambiente y las jornadas de alta concentración de contaminantes hacen que tengamos los ojos más irritados, sensaciones de ardor, de picazón…”, explica el doctor Vidal. Para aliviarlos, lo mejor es recurrir a la lágrima artificial.

6- CUANDO FALLA LA SALUD

“En caso de gripe tendremos los ojos cansados y puede que lagrimeen, así que lo importante para los usuarios de lentes de contacto es no llevarlas, sobre todo si estamos en casa. Si lo que tenemos es un simple resfriado es importante hidratar los ojos con lágrima artificial o con suero fisiológico», aconseja Vidal. Si tienes alergia o rinitis, lo ideal es hacer lavados con suero fisiológico por la mañana durante la época invernal.

7- DEPORTE CON SEGURIDAD

Los runners no suelen estar muy concienciados de la necesidad de protegerse del sol en invierno. «Durante los días nublados son capaces de salir a correr sin gafas de sol, sin pensar que la radiación ultravioleta llega, luzca el sol o esté nublado”, declara Vidal. «Los que corren de noche  deberían usar una gafa de protección con lentes trasparentes para evitar que el viento les seque el ojo”, añade, y suscribe lo mismo para los ciclistas, advirtiendo a estos que “ante un cuerpo extraño en el ojo –un bichito, una semilla- no hay que frotárselo o se dañará la córnea; lo mejor es parpadear.” Los nadadores deben lavar con suero fisiológico los ojos tras salir del agua.

Seguro que había varios de estos consejos en los que nunca habías caído, ¿verdad? y que seguro que te ayudan a mejorar la salud de tus ojos, ¡empieza a aplicarlos y no los descuides tampoco en invierno!