¿CÓMO HE LLEVADO ESTAR EN CASA MÁS DE 2 AÑOS? MI EXPERIENCIA PARA QUE LLEVÉIS MEJOR VUESTRO ENCIERRO TEMPORAL POR EL CORONAVIRUS

Os prometo que no pasa nada por quedarse 15 días en casa, ni un mes, ni dos… Casi nadie lo sabe, porque yo disimulo mucho y no he contado nunca mi realidad al 100% por aquí, ni en el blog ni en redes sociales, pero me ha parecido conveniente contaros hoy cómo ha sido mi experiencia estando sin salir muchísimo tiempo de casa, para que podáis comprobar cómo la vida sigue y no pasa nada.

Desde que me puse muy malita con mi brote más fuerte de artritis en noviembre de 2017 he estado más de 25 meses, sí, más de dos años, sin apenas poder salir de casa, sólo para ir al hospital, a rehabilitación, a consultas y tratamientos médicos. Han sido muchas semanas seguidas sin poder levantarme de la cama ni apenas moverme por los dolores y rigidez que tenía, todo ello sumado a un malestar general físico y anímico muy importante.

Durante todos estos meses en los que he estado en casa, me he perdido cosas tan importantes como el nacimiento y el bautizo de mi sobrina, o el 80 cumpleaños de mi padre, para el que me habría gustado preparar una fiesta especial y compartir este día con él… En todo este tiempo, tan solo he podido ir una vez al cine y una al teatro, y me he perdido las fiestas de Estella, la procesión del día de la Virgen del Puy, que para mí es súper importante, las fiestas del pueblo de mi chico e incluso su cumpleaños durante 2 años seguidos sin poder ir a su fiesta, a la que iban todos sus amigos… además de todos los cumpleaños a los que me han invitado siempre amigos, familiares y conocidos. Me he perdido bodas, bailes, fiestas, eventos, presentaciones y mil cosas que me fascinaban y que no he podido hacer porque estaba encerrada en casa, he ido 2 días a la playa y a un concierto, y en aeropuertos y demás, aunque nunca lo he mostrado, siempre he ido en silla de ruedas o teniéndome de pie con mis muletas. ¡He pospuesto, incluso, hasta mi fecha de boda en dos ocasiones porque seguía sin poder tenerme de pie! Un sinfín de situaciones que no he contado pero que ahí han estado, ¿y a que no habéis notado nunca nada raro en mí?

Lo mejor de todo es que no me ha pasado nada, he aprendido a ser súper feliz así, a adaptarme a mi nueva situación, he aprendido recetas nuevas, he hecho cursos y descubierto cosas nuevas, he continuado escribiendo mi blog y algo más que pronto contaré, he hecho nuevos amigos por redes sociales, he visto todo lo que me gustaba en la televisión, me he vuelto una friki de las noticias y estoy más al día de todo, y, por supuesto, me hago mis baños calentitos con sales y aceites de lavanda, y cada semana me sigo haciendo mis faraonismos varios, mascarillas y demás tratamientos de belleza que ya sabéis que nunca he dejado de hacerme… También me he seguido maquillando y arreglando aunque no me viera ni el portero, pero he sido muy feliz, nunca me he sentido especialmente triste o abatida por tener que quedarme en casa, haciendo un ejercicio importante de saber organizar mentalmente mi nueva situación y aprender a ser feliz así, con todos estos cambios y restricciones que la vida y mi salud me han obligado a hacer.

Ahora que parece que he empezado a ver la luz y poder salir un pelín más, aunque tampoco os creáis que muchísimo más, porque me queda mucho camino aún por mejorar, he aprendido a valorar muchísimo más las cosas que antes me parecían normales, como poder salir a cenar fuera 2 días en la misma semana, visitar a la familia, hacer alguna escapada con mi chico o salir a tomar algo con mis amigas, de hecho, el día que hice esta foto me pareció un milagro salir al campo! Aguanté sólo 20 minutos andando, pero lo celebramos como si no hubiera un mañana. Cualquier pequeña cosa la valoraréis mucho más después de estar un tiempo sin salir de casa. «Lo importante es poder volver a salir un día», eso he pensado siempre cada vez que me he tenido que perder algo, y es la actitud y pensamiento que tenemos que tener ahora también. La situación actual es diferente, y no tiene nada que ver con mi situación en los últimos años, pero sé lo que es no poder salir de casa y ahora, además, es un esfuerzo que tenemos que hacer todos para poder tener salud y seguir disfrutando de la vida, la familia y los seres queridos.

Aprovechad estos días para hacer esas cosas para las que antes no se tenía tiempo, para jugar con los hijos o dedicaros ese tiempo que antes no se tenía… Cuántas veces habréis dicho «Tengo que…. pero nunca tengo tiempo para hacerlo», pues ahora lo tienes, ¡lo tenemos! Y sobre todo, y lo más importante, sin dejar de dar las gracias porque, todos los que estamos en casa, somos afortunados por no estar en el hospital ❤️

Aprovecho para dejar aquí plasmado mi cariño para todo el que se está viendo afectado por esta situación del coronavirus por cualquier motivo, además de dar las gracias a todos los que están haciendo algo por los demás, especialmente a mi equipo médico que, desde el hospital y como paciente de riesgo por mi tratamiento inmunosupresor, me ha llamado personalmente para indicarme todo lo que debo y no debo hacer, para darme los resultados de mis pruebas por teléfono, para hacer las revisiones de manera telemática y, sobre todo, para tranquilizarme y confirmarme que están ahí para lo que necesite, con un teléfono directo y una atención inmediata en cuanto la pudiera necesitar, que esperemos que no haga falta. Algo que también llevan haciendo durante estos dos años, como ya os he contado en otras ocasiones, que se desviven por ayudarme a estar mejor y yo llevo más de 2 años aplaudiéndoles cada mañana.

Mucho ánimo a todos y, recordad, os prometo que no va a pasar nada malo por estar en casa un tiempo, y al terminar todo este encierro seréis mucho más felices, generosos y comprometidos. ¡Prometido!