
Eclipse solar del 12 de agosto: cómo vivirlo y 3 lugares muy especiales para disfrutarlo
Autora
Fecha de publicación
El próximo 12 de agosto, el cielo nos regalará uno de esos fenómenos que merece la pena vivir al menos una vez en la vida. Un eclipse solar total oscurecerá parte de España al atardecer y convertirá durante unos minutos un día de verano en una experiencia casi mágica. A las puertas de un día tan especial, te contamos cómo disfrutarlo de forma segura, qué significa desde la astrología y cuáles son algunos de los mejores lugares para contemplarlo.
El próximo día 12, la Luna se interpondrá entre la Tierra y el Sol hasta ocultarlo por completo durante unos instantes, provocando que la luz del día disminuya de forma repentina y que el cielo adquiera una tonalidad extraordinaria en pleno verano. Hay un detalle que hace todavía más especial esta cita: el eclipse tendrá lugar al atardecer, por lo que el Sol estará muy bajo sobre el horizonte. La totalidad comenzará aproximadamente entre las 20:26 y las 20:30 horas, dependiendo del punto de observación.
Durante la fase de totalidad podremos ver la corona solar, ese halo luminoso que rodea la silueta negra de la Luna y que normalmente permanece oculto por el intenso brillo del Sol.
Pero el eclipse no tiene por qué ser únicamente un espectáculo para los ojos. También puede convertirse en una excusa perfecta para parar, desconectar y vivir un momento diferente.
Una noche para mirar hacia arriba… y también hacia dentro
Desde la astrología, los eclipses se consideran tradicionalmente momentos de cambio, movimiento y toma de conciencia. Y este eclipse, que se produce en el eje Leo-Acuario, pone el foco en cuestiones relacionadas con nuestra identidad, el reconocimiento y la pertenencia.
Según Ana Lorente, coach laboral, especialista en PNL, astróloga y fundadora de Muy Ciela, la experiencia puede comenzar incluso antes de que llegue el 12 de agosto: “El cuerpo empieza a soltar información antes de que la mente la entienda”, nos cuenta la experta.
En las semanas previas a un eclipse, explica Ana, pueden aparecer sensaciones como mayor cansancio, sueños más vívidos, irritabilidad o incluso una necesidad inesperada de cerrar etapas. Más allá de creer o no en la influencia astrológica, puede ser una buena oportunidad para prestar atención a aquello que normalmente dejamos en segundo plano.
“Al producirse en el eje Leo-Acuario, este eclipse pone el foco en cuestiones relacionadas con la identidad, el reconocimiento y la pertenencia: quiénes somos frente a lo que los demás esperan de nosotras, qué seguimos sosteniendo por lealtad al pasado y qué parte de nuestra vida necesita transformarse”, señala.
Quizá por ello, la mejor manera de vivirlo sea sin demasiadas expectativas: buscar un lugar bonito, dejar el móvil durante unos minutos y simplemente observar. Porque, en palabras de Ana, “quizá lo más revelador del eclipse del 12 de agosto no sea únicamente aquello que se ocultará en el cielo, sino todo lo que puede empezar a mostrar antes de llegar”.

Cómo atravesar el eclipse: soltar antes de actuar
Para Ana Lorente, los rituales relacionados con un eclipse funcionan mejor cuando se adaptan a los tres momentos del fenómeno: lo que sucede antes, el vacío que se abre durante y la integración posterior.
En los días previos, propone empezar por un gesto sencillo: escribir una carta de cierre dirigida a una creencia, un vínculo, un miedo heredado o una versión de nosotras mismas que sentimos que ya no encaja.
No se trata de obligarnos a dejar algo atrás de inmediato, sino de poner nombre a aquello que llevamos tiempo sosteniendo en silencio.
Durante el eclipse, la recomendación es precisamente la contraria a la acción: parar. Guardar unos minutos de silencio, alejarse del teléfono y observar qué pensamientos o emociones aparecen sin intentar encontrarles una respuesta inmediata.
Ana propone acompañar ese momento con una breve meditación y las manos apoyadas sobre el plexo solar, entendido simbólicamente como el centro relacionado con la voluntad, la identidad y la energía personal.
Esa pausa debe realizarse siempre sin olvidar la seguridad física. Durante las fases parciales no se puede mirar directamente al Sol sin gafas específicas para eclipses o un visor solar adecuado; las gafas de sol convencionales no ofrecen protección.
Solo durante la breve fase de totalidad, y únicamente desde los lugares situados dentro de su franja, puede contemplarse sin filtro mientras el disco solar esté completamente cubierto. En cuanto reaparezca cualquier parte del Sol, es necesario volver a utilizar protección ocular adecuada.
Más que utilizar el eclipse para formular deseos o precipitar decisiones, Ana recomienda vivirlo como un umbral: un momento para escuchar lo que aparece antes de decidir qué hacer con ello: “Es tiempo de revelación, no de acción precipitada”, concluye.
La claridad no siempre llega durante esos minutos de oscuridad; a veces, el eclipse solo abre una pregunta que necesitará tiempo para encontrar su respuesta.

3 lugares muy especiales para disfrutar del eclipse
La franja de totalidad atravesará buena parte del norte y centro de España hasta llegar al Mediterráneo y Baleares. Elegir bien el lugar será especialmente importante porque el Sol estará muy bajo sobre el horizonte: lo ideal es buscar un punto con horizonte oeste despejado y sin edificios, árboles o montañas que puedan tapar la visión. Sumar una experiencia diferente con gastronomía, un cóctel o un buen vino puede convertir este momento en algo aún mucho más especial, y son muchas las diferentes opciones que se han diseñado para ello.
Castilla y León: eclipse en pleno corazón del Valle del Duero
Desde Abadía Retuerta LeDomaine proponen vivir este momento extraordinario con una experiencia creada en torno al eclipse solar que podrá contemplarse desde el corazón del valle del Duero.
El hotel y la bodega, que celebra este año su 30º aniversario, han diseñado una propuesta exclusiva que combina divulgación astronómica, enología, gastronomía y naturaleza en uno de los enclaves más espectaculares de Castilla y León, rodeado por más de 700 hectáreas de naturaleza, viñedos centenarios y el patrimonio histórico de una abadía del siglo XII.
La experiencia dará comienzo a las 19:00 horas con la observación del eclipse guiada de la mano de un experto, que acompañará a los huéspedes durante el fenómeno explicando sus particularidades y ofreciendo las claves para comprender este espectacular encuentro entre el Sol y la Luna.
Durante aproximadamente dos horas, los participantes podrán disfrutar de un aperitivo acompañado por una selección especial de vinos DOP Abadía Retuerta, así como cócteles y refrescos, mientras observan cómo la luz del paisaje se transforma gradualmente en una atmósfera única y difícil de olvidar.

Madrid: eclipse también desde la ciudad
Madrid estará dentro de la zona de totalidad, aunque la experiencia dependerá mucho del punto concreto desde el que se observe.
El eclipse alcanzará la totalidad en la Comunidad de Madrid aproximadamente hacia las 20:30 horas, por lo que será fundamental buscar un lugar con el horizonte oeste despejado.
Para quienes no quieran desplazarse lejos, puede ser una buena opción buscar un espacio abierto en las afueras de la capital y evitar edificios o zonas con obstáculos visuales.
Las azoteas y áticos de la capital son una buena opción para quienes quieran disfrutarlo desde el centro de la ciudad, y si vienen con una experiencia completa de la mano lo hacen aún más interesante.
Es el caso del hotel BLESS Madrid, desde donde proponen una forma diferente de hacerlo: “The Eclipse”, una experiencia diseñada para convertir la observación del eclipse en un momento gastronómico, sensorial y compartido desde Picos Pardos Sky Lounge, el icónico rooftop del hotel.
Con el skyline de Madrid como escenario, la velada combinará una propuesta gastronómica temática creada especialmente para la ocasión, un cóctel exclusivo Dobel Sunrise inspirado en el eclipse y un pequeño ritual de observación pensado para transformar este fenómeno natural en una experiencia memorable.
Los asistentes recibirán un Eclipse Kit, diseñado para contextualizar la velada y disfrutar del fenómeno con todas las garantías. El kit incluirá gafas homologadas para la observación del eclipse, una tarjeta explicativa sobre la experiencia, una mini carta inspirada en el fenómeno astronómico y un detalle exclusivo para los asistentes, convirtiendo la noche en un recuerdo que va más allá de la propia cena.

Baleares: eclipse con sabor mediterráneo
Las islas Baleares también estarán dentro de la franja de totalidad, convirtiéndose en uno de los escenarios más apetecibles para quienes quieran convertir el fenómeno astronómico en una pequeña escapada.
Mallorca y Menorca ofrecen además un ingrediente extra: el Mediterráneo como telón de fondo.
La clave, una vez más, será encontrar un punto con una buena orientación y visión despejada hacia el horizonte, siento directamente sobre las aguas del mar una opción perfecta para ello.
Desde el hotel Zafiro Palace Andratx han diseñado una experiencia exclusiva que permitirá a sus huéspedes contemplar este fenómeno desde el Mediterráneo, a bordo de un tradicional llaüt mallorquín 100% eléctrico.
La propuesta invita a disfrutar de una travesía privada por la costa mallorquina mientras el cielo se transforma gradualmente hasta sumirse en la oscuridad propia de un eclipse total.
Bajo el nombre "Celestial Silence: The Total Eclipse Experience", la actividad se desarrollará entre las 17:00 y las 21:00 horas del 12 de agosto y tendrá como escenario las tranquilas aguas del Mediterráneo. Los participantes en la misma navegarán en un llaüt tradicional completamente eléctrico, una embarcación silenciosa y libre de emisiones que permite disfrutar del mar respetando el entorno natural y sin alterar la fauna marina.
La experiencia está pensada para grupos privados de hasta siete personas e incluye catering gourmet de inspiración mediterránea, champagne y bebidas refrescantes, gafas homologadas para la observación segura del eclipse, equipos de snorkel, paddle surf y una cuidada ambientación musical. Todo ello acompañado por el incomparable paisaje de la costa mallorquina y la magia de contemplar cómo la luz del día desaparece temporalmente sobre el mar.

Posts relacionados

